HISTORIA

Existen escasos datos sobre los asentamientos líticos, del bronce, íberos y romanos que tuvieron lugar en esta zona como para saber de la importancia que adquirieron. Aunque no faltan leyendas, como la que cuenta que La Solana era llamada “El Cerro de los Dioses de Cristal” en tiempos de los oretanos, cuando un palacio de cristal, lleno a su vez de estrellas, ocupaba el lugar. Pero el origen constatable de esta villa hay que buscarlo en paralelo al auge de las órdenes militares cristianas que se repartieron y organización estas tierras tras su conquista, a comienzos del siglo XIII.

En torno a un castillo de origen musulmán, que estaría emplazado en la superficie que hoy ocupa la iglesia parroquial de Santa Catalina, surgieron las primeras viviendas bajo la protección de la Orden de Santiago y su Encomienda. La llegada de pastores procedentes de la comarca de Soria, que bajaban hacia el sur en busca de clima y pastos apropiados para su labor, fue el origen de un aumento de la población hasta que, a finales del siglo antes citado, el número de vecinos permitió su emancipación de la vecina Alhambra. Con posterioridad recibió el título de villa, mas en las Relaciones Topográficas de 1575 se ignora la fecha exacta del acontecimiento.

PATRIMONIO

1.- Ayuntamiento

Del siglo XVI, fruto de la obra encargada a los maestros alarifes Luis de Béjar y Cristóbal Díaz en 1530; el lado oeste y norte tiene dos plantas de vanos asimétricos sobre porches de arcos de medio punto, a cuya espalda se encuentra un arco con bóveda de cañón rebajada y decoración de lunetos en su intradós.

2.- La Plaza Mayor

Es el corazón en torno al cual surgió y se desarrolló; y aún hoy buena parte de la vida local transcurre alrededor de este Monumento Histórico Provincial.

3.- Iglesia parroquial de Santa Catalina

Comenzada a construir en 1420 y que, por diversos avatares, se terminaría con un aspecto similar al actual en 1524; tiene elementos del gótico tardío, renacentistas y barrocos. En el interior varias capillas laterales flanquean una nave de bóvedas estrelladas separadas por fajones. En la fachada tiene un porche o galería elevada, con arcos de medio punto; la portada, clasicista, posee en su parte inferior un par de dobles columnas exentas sobre plinto, y en la superior un frontón partido por un frontón partido por un templete con la hornacina que contiene la imagen de Santa Catalina. La torre se inscribe en el barroco, y está considerada como la más majestuosa de la provincia. No es la original, ya que ésa se derrumbó en 1618; nuevamente edificada y hundida en 1708, su aspecto casi actual se debe a Alejandro Núñez de la Barrera (quien dirigió las obras de los dos cuerpos inferiores, de planta cuadrada) y Miguel Mestanza (encargado de los dos cuerpos superiores, de forma octogonal con apilastramiento gigante de orden toscano), que la culminaron en 1765. Y decimos “casi” porque la Guerra Civil se encargó de tumbarla de nuevo, levantándose una réplica de la anterior en los años sesenta.

4.- Iglesia de los Trinitarios o de Fray Juan Bautista de la Concepción

Antiguo convento fundado por éste último, iniciado en 1624, y del que sólo quedan esta iglesia (reconstruida en 1970) y el pasadizo elevado que cruza la calle Arco del Convento. Es representativa del estilo barroco con tendencia clasicista; posee una nave con capillas laterales abovedadas en media esfera y casquete sobre tambor que sustituye a la desaparecida cúpula sobre crucero original. Su fachada está rematada por un frontón triangular y la portada, con dintel, está flanqueada por pilastras de festón hundido.

5.- La Ermita de San Sebastián

Situada en el barrio de El Santo, es el templo más antiguo de La Solana y fue declarada monumento en 1982. En las fuentes consultadas no hay acuerdo sobre la fecha de su construcción, que unos ubican en el siglo XIV y otros en el posterior. Su aspecto es de estilo gótico temprano; hay que reparar en su techumbre mudéjar, jalonada con artesanía de taracea policromada, incrustaciones de nácar y, en una capilla del lado de la epístola, fondo de madera de ébano. Durante el proceso de una reciente restauración, fueron encontrados unos frescos de los que hoy apenas pueden distinguirse sus figuras, a excepción de unas inscripciones góticas.

6.- Convento de las Madres Dominicas

En la calle de Las Monjas. Su fundación data del siglo XVII, y actualmente está habitado por religiosas de clausura, quienes han obtenido justa fama por los dulces conocidos como suspiros de monja, antigua receta que preparan en acontecimientos señalados o por encargo. Aunque la entrada al convento está restringidísima, es posible visitar la iglesia aneja –también restaurada en nuestros días- ya sea durante el horario de misa o previa petición a las hermanas; en su interior se puede contemplar la belleza de su retablo y la detallada decoración de sus bóvedas.

7.- La ermita del Humilladero

En la calle Don Rodrigo, cierra las visitas a la arquitectura religiosa.

8.- Casa de la Encomienda

En la calle Empedrada, que aunque remodelada en los años ochenta cuenta todavía con la torre santiaguista original.

9.- Palacio de los Condes de Casa Valiente

En la Plaza de Don Diego, conocida también como Casa de Don Diego; en 1981 fue declarada Monumento de Interés Artístico y entre 1990 y 1993, tras su adquisición por el Ayuntamiento, fue restaurada gracias a la primera Escuela Taller de La Solana, convirtiéndola en Centro Cultural.

AYUNTAMIENTO

 
Plaza Mayor, s/n; Tlf. : 926 631 022 – 926 631 011 La Solana 13240

FIESTAS

Botas de vino, y fiestas, que no son pocas las veces que las unas animan a las otras, y La Solana es pueblo botero y festero.

La primera del año es el 17 de enero, en honor a San Antón, con peregrinación incluída a la ermita del siglo XV que el santo tiene dedicada a dos kilómetros de La Solana, en dirección a Membrilla. Le sigue el 20 de enero con San Sebastián, celebrado con hogueras y procesión. Un mes después se celebra el Carnaval, muy arraigado, celebrado incluso cuando estaba prohibido en todo el territorio nacional; se organizan competiciones de murgas, carrozas, disfraces y gastronomía. Para el cierre de la Cuaresma llega la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos y la procesión en que participan las cuatro cofradías existentes en la localidad; son interesantes las procesiones de Jesús rescatado, a las cinco horas de la madrugada del Viernes Santo, la procesión del Santo Entierro, el mismo día, y la del Domingo de Resurrección, celebrada con lluvia de caramelos a lo largo de todo el recorrido.

Aparte de las fiestas que se celebran en los distintos barrios, el verano es para las fiestas patronales de Santiago y Santa Ana, organizadas por el Ayuntamiento entre los días 24 y 28 de julio, y las fiestas patronales de la Virgen de Peñarroya, cuyo santuario se encuentra a 30 kilómetros, en el castillo de Peñarroya; son multitud sus fieles, y muchos de ellos realizan ese camino andando en compañía de su Virgen, que vuelve el segundo domingo de septiembre a La Solana, comenzando así siete días de fiesta acompañada de actos religiosos-culturales.

Pero quizá el evento más curioso de cuantos se celebran en La Solana sea la Semana de la Zarzuela, celebrada desde 1984 y organizada por la Asociación Cultural Amigos de la Zarzuela “Federico Romero”, autor de la famosa “Rosa del Azafrán” inspirada en este pueblo.