Se trata del municipio más oriental de la comarca de Montes Norte, localizándose a 32 km de la capital, Ciudad Real, en dirección norte. Su término tiene una superficie total de 119,5 km2 y una población de 3.650 habitantes, según los datos del censo oficial de 2011.

Está situado a una altitud de 692 m sobre el nivel del mar, al pie del Cerro Rubio, y a poca distancia de la Sierra de la Calderina, localizada al Norte. El extremo sur de su territorio se integra en la llanura manchega, lindando con la Dehesa de Zacatena, muy cerca del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.

Cruzan el término de Fuente el Fresno numerosos arroyos, como el de Los Fresnos, Cambrón y Retamar, entre otros.

Hacia el oeste del núcleo urbano se encuentran el anejo de La Cruz de Piedra y las aldeas de El Charco del Tamujo y Los Ballesteros.

Los principales accesos hasta Fuente el Fresno son por carretera:

  • La carretera N-401 que va de Madrid a Córdoba y que comunica Fuente el Fresno con Ciudad Real, Malagón por el Sur y Toledo por el Norte
  • La carretera CR-713 lo comunica con Los Cortijos
  • La CM-4120 con Villarrubia de los Ojos

Historia

La atalaya prehistórica encontrada en la Sierra de la Calderina y los restos arqueológicos hallados en el paraje conocido como Los Castellones, pertenecientes a la Edad del Bronce, dan testimonio de la antigüedad de los primeros asentamientos en el término de Fuente el Fresno. No se puede olvidar que su demarcación llega próxima a las Tablas de Daimiel, importante Parque Nacional y zona de desarrollo de la cultura de las Motillas o Bronce Manchego.

Esta constatada la presencia de pobladores en el término durante la época romana, instalándose en la vía que unía Toledo y Córdoba, vía que atravesaba los Montes de Toledo por el actual estrecho de las Guadalerzas y continuaba por Fuente el Fresno hacia Calatrava La Vieja, casi coincidiendo con la actual carretera nacional. El posterior Camino Real cristiano, conocido como el Camino de la Plata, sustituyó esta vía y varió ligeramente su trayecto para hacerlo pasar por el lugar conocido como la Cruz de Piedra.

El núcleo urbano actual se originó probablemente en la Edad Media. El nombre de Fuente el Fresno puede proceder de una fuente denominada Fuente del Regajo, situada en la ladera de Cerro Rubio, junto a la vía romana, alrededor de la cual se desarrolló la población.

Durante la reconquista, y bajo el dominio de la Orden de Calatrava, Fuente el Fresno corre la misma suerte que su cabecera, el castillo de Malagón. De esta época se tienen pocas noticias de su devenir, pero se sabe que, alrededor del año 1245, la entonces aldea dependiente de Malagón contribuía con la tercia pontificial al Arzobispo de Toledo y a la Orden de Calatrava.

En el siglo XVI Fuente el Fresno, al igual que el resto de aldeas y términos de los Estados de la Villa de Malagón, pasa a manos del Señorío del mismo nombre, perteneciente a don Ares Pardo de Saavedra.

En las Relaciones topográficas de Malagón del año 1575 se encuentra una referencia a este municipio, dando a entender que dentro del régimen señorial al que estaba sujeta, gozaba de cierta independencia administrativa al disponer de regimiento y parroquia propios.

Correspondiente al siglo XVI o al XVIII, existe una notable cruz de piedra que se encuentra sobre el Camino Real de Toledo a Córdoba en el límite actual de las provincias de Ciudad Real y Toledo. Ostenta en una de sus caras un escudo bastante deteriorado que posiblemente fuera el del Señorío de Malagón. Este es un monumento muy conocido y da nombre al paraje, “La Cruz de Piedra”, y al anejo existente en sus inmediaciones.

Fernando VI concedió a Fuente el Fresno el título de villa independiente de Malagón en el siglo XVIII, probablemente por la intervención del conde de Valparaíso, ministro de la época natural de Almagro.

En torno al año 1830 el municipio solicita la ampliación de su territorio hacia el oeste, en detrimento del de su vecina Villarrubia de los Ojos. Desde años atrás, la linde entre los dos términos se situaba en los umbrales de las propias casas de Fuente el Fresno y su calle del Prado, llegando hasta la segunda grada del pretil de la parroquia. Finalmente se obtuvo dicha ampliación, que se concretó en una estrecha franja hacia el oeste, que actúa de límite municipal en la actualidad.

Poco después, Fuente el Fresno se destacó como centro de las fuerzas carlistas en la Primera Guerra Carlista (1840), de cuyos sucesos se hicieron eco numerosos historiadores.

Patrimonio Cultural

El núcleo urbano de Fuente el Fresno se extiende sobre la ladera de Cerro Rubio. En él se encuentran lugares interesantes como la amplia plaza y las calles escalonadas que le aportan el atractivo de los pueblos típicos de Los Montes.

Iglesia de Santa Quiteria: De origen medieval, está datada en el año 1245, siendo declarado como Bien de Interés Cultural en 1991. Su silueta destaca entre todas las construcciones del casco urbano, tratándose de un edificio muy interesante tanto por su antigüedad como por algunos elementos de su arquitectura. Esta iglesia ha sufrido importantes transformaciones a lo largo de los siglos, fundamentalmente tras el incendio que tuvo lugar en 1809, consecuencia de los acontecimientos de la guerra de la Independencia.

En el edificio actual se aprecian los muros de mampostería reforzada con sillería, quedando a diferentes alturas, debido a su emplazamiento en las últimas estribaciones de la sierra. También tienen refuerzo de sillería los arcos y dinteles de ladrillo, así como las esquinas de la cúpula y la parte superior de la torre.La torre cilíndrica, de notable singularidad y originalidad en la provincia de Ciudad Real, esta situada a los pies del edificio, proponiendo algunos autores la posibilidad de una función defensiva.Ya en el interior, la nave principal está espaciada por pilastras con molduras que separan las hornacinas. La cubierta es de bóveda de medio cañón rematada por las cruces de las Órdenes Militares. Detrás del altar se encuentra el retablo, fechado en el siglo XVII, aunque de inspiración anterior, en el que destacan los capiteles corintios sobre columnas salomónicas.

Fuera del núcleo urbano, se conservan interesantes elementos históricos como los restos del acueducto romano de Fuentesecas, que cruzan el término, y la cruz de piedra, cerca del anejo que lleva su mismo nombre, cuya función fue, posiblemente, la de delimitar el Señorío.

Fiestas patronales y costumbres: Se celebran en el mes de mayo en honor a Santa Quiteria. Además de los actos religiosos que las motivan, los fuenteros disfrutan en esos días de bailes populares, de juegos, concursos, etc. Éstas cuentan además con originales celebraciones.

Comienzan en la noche del 19 al 24 de mayo con la “pinta de la caridad” y la fiesta de la harina. Los vecinos salen a la calle para participar en la “batalla” de la harina, que se lanzan unos sobre otros. Después pasan la noche elaborando las caridades que a la mañana siguiente serán repartidas entre todos los asistentes.Durante los días en los que transcurren estas fiestas tienen un protagonismo especial los cuatro mayordomos. Cada año, cuatro vecinos toman las mayordomías al recibir del párroco el cetro de Santa Quiteria. Los mayordomos y sus familias recorren el pueblo para pedir los “tendidos”, objetos para la fiesta, y los adornos con los que saldrá la virgen. Después de este acopio, algunas mujeres elaboran con lo recogido los “cintillos” para la carroza de la patrona, que los mayordomos deberán custodiar en sus casas. Por último, los mayordomos invitan a los vecinos a aperitivos y dulces artesanos, además de ofrecer las caridades bendecidas para protegerse de la rabia, que también se dan a los animales.

Las fiestas terminan la mañana del 23 con los oficios religiosos y la entrega del cetro a los vecinos que ejercerán como nuevos mayordomos al año siguiente. La romería de Santa Lucía, protectora de la vista, se celebra el 13 de diciembre, día en el que los vecinos acuden a la ermita para rendirle homenaje con las tradicionales hogueras de tomillo, cuyas brasas servirán para asar buenas viandas, chorizos y lomos caseros de las recientes matanzas. El vino, los cánticos y bailes amenizan la jornada hasta la caída del sol.Destacan también las celebraciones del Corpus Christi, la Semana Santa y la romería de San Cristóbal que se celebra el 10 de julio.De las antiguas tradiciones se conserva aún en Fuente el Fresno la de los mayos, en la que algunos vecinos componen y cantan coplillas con temas de todo tipo a las mozas del pueblo.También se mantiene como costumbre la “matanza” tradicional de guarros. Ésta se organiza como antaño, participando numerosos familiares y amigos que colaboran en el “ritual” de cortar y preparar para su conservación los variados productos que se obtienen de la carne del cerdo: chorizos, morcillas y jamones, entre otros.Finalmente, en la aldea de El Charco de Tamujo se celebra todos los años una romería en honor a la Virgen del Rosario, mientras que en Los Ballesteros las fiestas patronales se hacen en honor a la Virgen de la Fe. Ambas celebraciones se realizan el primer fin de semana de septiembre.

Patrimonio Natural

Pedrizas: Son depósitos de gravas y cantos, de morfología subangulosa a subredondeada, relacionados con procesos de gelifracción (rotura mecánica por fases alternantes de hielo y deshielo) de los estratos de cuarcita culminantes. Están relacionados con morfoclimas fríos del Pleistoceno (Cuaternario), localizándose en las medias laderas de la vertiente meridional de la Sierra de la Calderina, al norte del núcleo urbano de Fuente el Fresno.

Tamujares de los arroyos del Cortijo y del Retamar: Se trata de formaciones glicohidrófilas de porte arbustivo y arborescente, compuestas básicamente por el tamujo Flueggea tinctoria, taxón florístico endémico de la subprovincia corológica Luso-Extremadurense. Se localizan en los arroyos del Retamar y del Cortijo. Son hábitats de interés comunitario, estando protegidos tanto por la Directiva Europea 92/43/CEE, como por la legislación regional, al incluirse en la categoría A del Catálogo de hábitats y elementos geomorfológicos de protección especial de Castilla-La Mancha.